Un día, todo contacto con un amigo se interrumpió repentinamente.
Sin saber siquiera si sigue con vida, solo sus rastros permanecen en mi teléfono móvil.
Declaración
El duelo presupone, por naturaleza, la muerte.
Pero ¿cómo deberíamos llamar a este fenómeno en el que la muerte no existe?
Un día, todo contacto con un amigo se interrumpió repentinamente.
Sin saber siquiera si sigue con vida, solo sus rastros permanecen en mi teléfono móvil.
Esta obra es un intento de construir provisionalmente una forma de duelo ante este «estado en el que la muerte no llega a establecerse».
Partiendo de la ausencia de un final, reproduce el acto de otorgar uno.
La imagen, que se descompone de manera irreversible, se fija como una reverberación, al igual que un pasado que jamás podrá recuperarse.