Declaración
En 1957, mis familiares emigraron de Japón a Bolivia.
En 2023, visité Bolivia por primera vez, siguiendo sus pasos. ¿Cómo habían vivido allí? ¿Habían sido felices? Quería conocer sus experiencias y la comunidad que habían construido.
Al recorrer una historia que desconocía, el contexto de su migración y los años que habían vivido, mi interés se amplió: de la historia de una sola familia a las personas que habían hecho su vida en esa tierra y a las generaciones posteriores. ¿Qué significa hoy, para sus descendientes nacidos allí, aquel lugar al que la primera generación se dirigió como su «destino»? Regresé a Japón con esta pregunta.
Para explorarla, inicié el proyecto Destination y volví a Bolivia en 2026. Con el paso de las generaciones, cambian tanto la distancia respecto a Japón como la relación con la tierra. Sin embargo, estos cambios no pueden comprenderse únicamente a través de las categorías de primera, segunda, tercera y cuarta generación. Busqué seguir sus huellas en las personas y en su entorno: los bosques, las tierras cultivadas, las casas, los caminos y aquello que permanece.
Para la primera generación, Destination era un lugar al que llegar tras cruzar el océano. Sin embargo, para quienes nacieron allí, su significado es distinto. Destination va más allá de un lugar geográfico.
¿Se ha convertido esta tierra, que fue el destino de la primera generación, en un destino para sus descendientes?